By Gene Rebucci
Aunque Puerto Vallarta no es conocido por su pesca, existe un buen número de embarcaciones para renta muy bien equipadas que salen en busca de pez vela, marlin, atún o dorado con éxito. Este tipo de pesca deportiva es una experiencia maravillosa, pero como me gusta pescar a diario, los charters no son para mí.
Durante mi primera visita a PV conocí a Mr. Pepe con quien he pescado desde entonces. La rutina consiste en encontrarse a las 7:00 am en la marina y dirigirse a Nuevo Vallarta. El siguiente paso es acercarse a la orilla y apagar el motor. La brisa produce una corriente que me permite llevar un señuelo atrás y lanzar con otro a la cacea. Por lo general Mr. Pepe pesca a mano utilizando una sardina como carnada. La pesca más común son pompanitos de medio kg a un kg. Las sierras siempre están ahí pero dispersas y algunas veces atrapo barracudas. Durante la primavera hay abundancia de atún y de repente se ven tres o cuatro cardúmenes emergiendo al mismo tiempo: la superficie parece hervir y los bonitos saltan como torpedos. Yo utilizo una giga de cerdas de venado para ganar distancia y lanzar ya que no es posible acercarse mucho a estos cardúmenes. Un bonito de uno a dos kg resulta muy divertido con este aparejo. He atrapado con el anzuelo varios cola amarilla entre los cinco y siete kg que he mantenido enganchados durante largos periodos. Sin embargo nunca he llegado a subirlos o siquiera a verlos de cerca. He pescado algunos pómpanos en el rango de los diez a los 15 kg con mi aparejo más pesado. Como sucede con cualquier tipo de pesca, no siempre se saca mucho, pero la salazón completa sólo me ha sucedido una vez y nunca he tenido dos días malos al hilo. Creo que esto es excepcional.
Al final, dejo todo el pescado en el bote porque mi esposa y yo estamos de vacaciones: nada de limpiar ni cocinar pescado. Regreso al hotel a mediodía y pasamos el resto de la tarde en la playa. Por la noche caminamos o tomamos un taxi a alguno de los estupendos restaurantes de PV para una cena deliciosa y un par de margaritas para mí. Si le gusta la pesca ligera venga a Puerto Vallarta; será una experiencia fabulosa y su mujer insitirá en regresar al año siguiente.