Explorando Puerto Vallarta Y La Bahía De Banderas- Colorido Eterno
By Debra Martin
Las calles empedradas implican una villa tranquila, pintoresca y nostalgica... ¿cierto? Tal vez, pero Puerto Vallarta en realidad ha dejado de ser una villa. La bahía es la séptima más grande en el mundo, y el área está poblada por más de 300,000 habitantes.
Aún así, al pequeño escéptico dentro de nosotros detestaría llamar a este aparentemente compacto lugar una "ciudad", como me pasó a mi cuando me mudé aquí la primavera pasada.
Dieciséis meses después, sigo descubriendo a Puerto Vallarta, que para la mayoría de los visitantes representa a la Costa Banderas. Entre San Francisco al norte y Yelapa al sur, hay suficiente variedad como para impresionar a cualquier viajero. Desde surfos y refinados golfistas hasta demonios del baile y pescadores, Vallarta ha captado lo mejor de ellos.
Si lo que aquí busca es relajación, SAYULITA, a una hora al norte de Puerto Vallarta es oro puro. Diga adiós al estrés y salude a surfistas internacionales, locales relajados y al paraíso. No deje que la joven energía de Sayulita lo intimide, surfear puede ser una actividad que cualquiera que sepa nadar puede hacer. Un instructor ahí le prometió a mi amiga que en una sola lección ella estaría haciéndolo. Ella lo logró - y no solamente porque es joven. Conocimos a una pareja en sus 60s que había gozado un día en las olas. Él, un ex-surfista, rentó una tabla en una tienda local para intentarlo de nuevo.
De lo que pudimos apreciar, lo había hecho bien: no le faltaba ninguna extremidad y tenía una sonrisa que indicaba que lo volvería a hacer mañana.
Al noreste de Sayulita se sitúa una villa aún más pequeña, SAN FRANCISCO, localmente conocida como "San Pancho"; muchos surfistas piensan que éste lugar tiene las mejores olas en la costa este de México. La producción de mango sigue generando la ambientación de este lugar, pero muchos canadienses y norteamericanos han construido sus hogares de lujo aquí. Playas largas y limpias, la oportunidad de montar a caballo y algunos restaurantes frente al mar hacen de esta área un extraordinario lugar para los visitantes y los residentes por igual.
Para aquellos que buscan consentirse en serio, PUNTA DE MITA, la península en la punta norte de la bahía, es hogar del Four Seasons Golf Club Punta Mita. Tristemente, sólo los huéspedes del hotel o aquellos con reservaciones para alguno de sus restaurantes son admitidos en las premisas. Todo, desde el SPA hasta el club de golf es exclusivo. ¿Lo quiere?, entonces tendrá que pagar por ello. Y por lo tanto, si Sayulita es oro puro, entonces el Four Seasons es platino puro.
Si algo más económico le resulta mejor, pruebe EL ANCLOTE, una playa en Punta de Mita que es frecuentada principalmente por mexicanos y locales. A pesar de ser una playa aislada, está llena de grupos de gente que busca vacacionar. Es un buen lugar para comer, disfrutar de deportes acuáticos o para caminar los dos kilómetros de playa donde hogares muti-millonarios están siendo construidos.
La tranquila villa pesquera de LA CRUZ DE HUANACAXTLE, "La Cruz" para abreviar, está empotrada entre el gran desarrollo de Punta de Mita y el encanto simple de Bucerías. Un lugar perfecto para deambular, tanto las calles vacías como las escasas playas le dejan todo a su imaginación. La vida aquí transcurre con un paso más lento, aunque el área está comenzando a experimentar un número de desarrollos conforme los extranjeros descubren su estilo de vida despreocupado.
BUCERÍAS, una villa relativamente activa está al sur de La Cruz, es una apuesta segura ya sea de día o de noche. Siéntese bajo una palapa, monte a caballo en la playa o simplemente refrésquese en el océano. En nuestra última visita a la playa, un local nos advirtió sobre las mantarayas en las aguas poco profundas. ¿En verdad? Me encanta verlas cuando buceo, pero no estoy acostumbrada a sentir a esas pequeñas en mis pies.
Repentinamente todo, desde las aguamalas hasta la basura arrojada al mar me hicieron pensarlo dos veces. No hubo mantarayas ese día, pero mantenga sus ojos bien abiertos cuando esté en el área.
Un viaje de 15 minutos en coche lo llevará a NUEVO VALLARTA, un área con más tiempos compartidos de los que podría apreciar en su vida. Aunque hay muchas comodidades en el área que están reservadas para los huéspedes, el Paradise Plaza Shopping Center está abierto al público. Siendo un mall chic, es hogar de unas 90 tiendas que venden helados, cafés de especialidad, ropa, comida, y más. Para algo un poco más verde, tal vez prefiera reservar un tiempo para el golf. Los campos en el Mayan Palace, Flamingos y Paradise Village están abiertos al público.
Si va en un plan romántico, o si es un amante de la naturaleza, entonces una larga caminata puede ser su mejor opción. El mejor lugar para ello es la playa que se extiende desde Nuevo Vallarta hasta Bucerías pues es la más larga en la bahía.
MARINA VALLARTA está situada en tierras "domesticadas" a sólo cinco minutos al sur del aeropuerto. Unos 355 botes están anclados aquí en distintas épocas del año, convirtiéndola en la bahía más grande de México. Por lo regular, yates de lujo como Tully, de 37 metros, llaman la atención. En la noche, deléitese con una vista completa de las luces de la ciudad mientras disfruta una bebida en El Faro, el bar que está en la punta del faro en la Marina.
Para una experiencia más cercana, aventúrese a una caminata de 40 minutos alrededor del Club de Golf de Marina Vallarta y el área residencial detrás del desarrollo portuario. Mientras camina encontrará por lo menos una iguana o lagartija, y si corre con suerte, tal vez hasta pueda ver a un cocodrilo. En el pasado julio vi a un cocodrilo de dos metros y medio, con la boca abierta y asoleándose en un estanque en la parte este del Club de Golf Marina Vallarta.
Aunque los clubes de golf Vista y Marina Vallarta son privados, algunos hoteles tienen acuerdos que permiten a sus huéspedes usar los campos con un 20% de descuento. No dude en preguntar.
Si por lo que usted ha venido es por la pesca, entonces varias compañías de charters pueden hacer todo lo posible para garantizarle un encuentro con un dorado, marlin, pez vela y otros. Esa misma noche, comparta sus historias de altamar con amigos durante la cena.
El área del sur de Marina Vallarta hasta El Centro es conocida como la ZONA HOTELERA. Es aquí donde se encuentra la principal concentración de hoteles - altos edificios con todas las comodidades en un paraíso tropical. Todos los hoteles en el área tienen acceso a la playa, con la conveniencia de tener numerosos restaurantes, tiendas, clubes nocturnos y centros comerciales a unos minutos de distancia. También en el área está el estadio, un centro deportivo abierto para todos sin costo alguno.
Al sur de la Zona Hotelera, EL CENTRO es donde Vallarta se llena de vida: cena, tiendas, baile y gente. La persona extrovertida de su grupo probablemente querrá salir al malecón todas las noches. Pocas personas se cansan de esta caminata a lo largo de la bahía, ¿y cómo podrían? El agua reluciente y los radiantes atardeceres invariablemente lo dejarán sin aliento y las estatuas de bronce hechas por Colunga, Bustamante, Barquet y otros, adornan al malecón con creatividad y orgullo mexicanos.
Deténgase aquí y tome una fotografía mientras se abre camino a los arcos en la punta sur o bien, presuma mientras camina de arriba abajo como un latino.
En el anfiteatro de Los Arcos, presentaciones en vivo entretienen a gente de todas las edades y gustos cada tarde de domingo. Durante el Festival Cultural de Mayo, la escena se vuelve particularmente vibrante con música y baile internacional.
En El Centro, pequeñas tiendas y amplios mercados completan la experiencia de compra con provocación y sorpresa. No ignore a las calles detrás del Malecón. Juárez, Hidalgo y sus calles perpendiculares despliegan incontables tiendas, galerías de arte y extraordinarios restaurantes. Cuando llega el momento de hacer turismo, ¿por qué no escoger algo nostálgico?
Desde los 50s, los extranjeros han residido ya sea en tiempo completo o parcial detrás de la Iglesia de Nuestra Señora de Guadalupe en El Centro. La concentración de extranjeros en ésta área provocó que los locales nombraran a esta parte como "Gringo Gulch". En 1963, durante la filmación de "La Noche de la Iguana", Elizabeth Taylor y Richard Burton trajeron la magia de Hollywood a esta área cuando hicieron su residencia aquí. Hoy en día puede hacer un recorrido por la antigua residencia de los Taylor (¡e incluso acostarse en su cama!) en una visita a Casa Kimberly.
ISLA RÍO CUALE, la isla que corre entre El Centro y la Parte Sur, ofrece una variedad más serena y disfrutable, o bien una diversión creativa del tráfico que pasa por arriba. En su camino al este desde la isla visite el Centro Cultural, donde, a lo largo del año, pero particularmente en el mes de mayo, artistas internacionales traen lo mejor de su espectáculo. Dos puentes suspendidos unen la isla a la "tierra firme", y si usted tiene el mismo karma que yo, entonces un par de niños comenzarán a sacudirlo justo en el momento en que usted llegue a la mitad. No hay de qué preocuparse - son puentes muy cortos.
PLAYA LOS MUERTOS en la Parte Sur, es un bullicio de día y noche con una diversa mezcla de viajeros y locales, lo que hace de esta parte del pueblo un lugar realmente internacional. Aunque a veces es denominado como el Viejo Vallarta, la radiante energía del área apuesta por lo contrario. Si está aquí para una aventura de parasail, jet ski o por un viaje en la banana, podrá hacerlo a cualquier hora del día. Con un sutil gesto, usted tendrá al operador apurándose a colocarlo en posición más rápido de lo que usted puede decir "¡Queeee estoy haciendo!".
Eventualmente necesitará tomarse un descanso del sol, y ese es el momento preciso para visitar la calle de Olas Altas, que yace paralela a la playa. Pruebe uno de los numerosos restaurantes del área, que varían entre lo étnico y lo mexicano y entre lo vanguardista y lo tradicional. Basilio Badillo, también conocida como "La Calle de los Restaurantes", es otra calle importante en la Parte Sur, con su propia e impresionante concentración de restaurantes (como su nombre lo implica), así como una gran cantidad de tiendas.
Después de todas estas apasionantes diversiones, las opulentas casas de CONCHAS CHINAS concentrarán su atención. El área puede ser visitada por bote desde el mar, o visitada en persona. Un día casual de esnorqueleo en Los Arcos de Mismaloya puede ser lo que usted busca. Si es así, puede tomar uno de los excelentemente bien organizados tours o bien hacer el viaje en autobús desde la Parte Sur hasta Mismaloya por sólo $ 4.50 pesos y ahí alquilar un bote, así como equipo de buceo y esnórquel.
Los peces ángel y las tortugas se mantienen cerca de la superficie en los arcos, donde el pez trompeta, los tamboriles, y una variedad de pez toros se esconden un poco más abajo. Invierta $180 pesos y 40 minutos en uno de los taxis acuáticos dirigidos a Yelapa, que zarpan del muelle en Playa de los Muertos todos los días entre 10 y 11 de la mañana.
La tranquilidad es la norma en esta playa. En nuestra visita, mientras reposábamos vimos a tres niños curtidos por el Sol que cargaban ladrillos y los colocaban en morrales que colgaban de dóciles caballos. Esnorquelear puede ser planeado en una visita como esta, pero ver a niños haciendo labores es un desventurado descubrimiento.
Otras posibilidades de relajación lo esperan en PLAYA LAS ÁNIMAS y QUIMIXTO, villas situadas rumbo a YELAPA. Avise al capitán de la lancha con anticipación, y podrá ser dejado en cualquier lugar para comer mariscos, y pasar un día bajo una palapa con un libro o bien subir a la cascada de Quimixto.
Después de visitar más de 20 países, he aprendido a valorar las diferencias de cada lugar. Puede intentar llenar cada día con actividades y probablemente quedar desgastado, o bien puede tomarse su tiempo para explorar. Bahía de Banderas es un lugar que exige ser explorado; está lleno de color y sabor en una amplia variedad de experiencias. Con un clima tropical y una jovialidad casual, disfrutar de cada una de las calles empedradas, una a la vez, lo mantendrá en el camino correcto para una vacación inolvidable.