Deleites Para Dar De Probar A Su Paladar
El caluroso clima aquí intensifica la sed; extíngala con un golpe de vitamina C en uno de los muchos locales donde se vende jugo fresco hecho frente a usted. En cada sabor que existe bajo el Sol (incluyendo mango y papaya), lo más común es que se sirva en una bolsa de plástico, con el popote apuntando al cielo desde el nudo (si presta atención, podrá incluso ver a la gente que en vez de usar una botella sorbe cerveza o refresco de estos recipientes ligeros y transparentes).
La fruta mezclada con agua o leche - no los confunda con malteadas, que tienen helado agregado - es llamada licuado. Las aguas frescas son refrescantes bebidas preparadas al hacer una infusión de jamaica, horchata, tamarindo u otros ingredientes - incluyendo los sabores más populares, arroz y limón - y después enfriándola. La cadena llamada La Michoacana es recomendada no sólo por sus aguas sino por sus paletas y helados, al igual que Bing, otra franquicia mexicana de larga tradición.
El agua de coco fluye en pequeños puestos rústicos donde el coco es hábilmente cortado con un machete, y después cortado y preparado (si lo prefiere) con sal, limón y chile piquín.
Si es aventurero, querrá probar el tejuino, fabricado a partir de maíz fermentado, así como la tuba, hecha de corazón de palma fermentado. Afortunadamente para los adictos a la cafeína, México es uno de los principales productores de café y hay cafeterías en todos lados.
El elote, que es un maíz ensartado en un palo o bien sus granos servidos en un vaso con crema, y al cual se le agrega queso o limón (una variedad de la lima) y chile piquín, es muy popular y fácil de disfrutar mientras camina. El mismo caso es el de los churros, que son largas y retorcidas donas cubiertas con canela y servidas en bolsas de papel. En el calor de la tarde, los raspados son puro deleite, como los conos de nieve pero con una infinidad de sabores.